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PLUMA NEGRA

Ignacio Alvarez

Con los festejos de los 200 primeros años de la Marina Armada de México, Veracruz se convirtió una vez más en epicentro de la política nacional. En los mensaje cifrados y no tan cifrados quedó clara la diferencia entre la Marina y la Sedena, pero lo más claro fue la grilla de Marcelo Ebrard Casaubón y de Rocío Nahle García prospecto para el 2024 en la arena electoral nacional y estatal, respectivamente.

También se hicieron presentes en el escaparate; el gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat Hinojosa y el Secretario de Organización del CEN del Partido Verde, Javier Herrera Borunda, todos haciendo política de construcción y futurismo; el priísta como prospecto candidateable a la Presidencia y el veracruzano con fieles miradas  a su estado.

Los actores políticos no desaprovecharon las vitrinas de los tradicionales portales de Veracruz para hacer presencia y presumir aliados; sobretodo descartar a los de apellidos libaneses que mantienen presencia política en el territorio de los festejos de la Marina.

Sin duda alguna el actor de lujo e invitado principal del Presidente AMLO, fue el titular de la SRE, a quien lo dejó lucirse con la exposición de la agenda bilateral con Estados Unidos y la defensa de los intereses de México ante la enorme preocupación de los vecinos, que es la migración. Y en lo estatal la titular de Energía para descalificar la Reforma Energética de Enrique Peña y defender la contra reforma de la 4T y en lo local, la andanada contra la fea Torre Centro que bajo un amparo legal, sigue su construcción hacia el cielo en el Centro Histórico de Veracruz.

Sin duda, el mensaje más duro correspondió al Presidente en su jalón al PRI, para que se defina desde el Legislativo, si se opone a la contra reforma eléctrica o no; es decir, si se mantiene con tintes salinistas o retoma el camino de Adolfo López Mateos en materia energética.

Abusos en STPS-Boca del Río

La presidenta de la junta de conciliación y arbitraje número 9, María Candelaria Dimas solapa los actos de corrupción de la secretaria de la Junta Especial número 9 de la local de Conciliación y Arbitraje en el Estado de Veracruz, Bárbara Araceli Molina Centeno, quien tiene señalamientos de corrupción por parte de dos abogados que prefieren reservarse su nombre.

Desde el año 2012 se supo que Bárbara cometía actos de corrupción cuando era actuaria de la Junta Especial #17 con sede en Veracruz. Nunca se defendió de los señalamientos ni limpió su reputación.

En su entorno se ha hecho una mala fama, pero desafortunadamente no la han podido remover de  su cargo. Sus jefes la protegen, pues sería muy extraño que los comentarios en contra de esta servidora pública no hayan llegado a los oídos de sus jefes

En redes sociales también han exhibido a Bárbara, quien le dice a sus amigos, aliados y conocidos que la defiendan diciendo que es una persona de comportamiento intachable. La duda sobre la honorabilidad de Bárbara queda sembrada y la gente que la trata profesionalmente vive en carne propia la forma en la que se maneja

En la Junta Especial #17, Simón Rojas Medrano presentó amparo directo por los actos de ejecución en contra de Bárbara Molina y su cómplice Daniel Murillo

Candelaria de los Ángeles Dimas Aguirre,  presidenta de la junta especial número 9 de la local de conciliación y arbitraje, quien es la jefa directa de Bárbara, se niega tajantemente a dar entrevistas a los medios de comunicación sabiendo que las preguntas serán sobre su subordinada Es lamentable que la presidenta tenga actos de favoritismo con una empleada que está manchando la imagen de la junta de Conciliación y Arbitraje